Mostrando entradas con la etiqueta Costa da Morte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Costa da Morte. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de septiembre de 2017

COSTA DA MORTE : CARNOTA (parte 3)

¡Hoy nos vamos a Carnota a una de las cien mejores playas del mundo! O eso dice al menos la revista alemana "Traum Strände" ¡Ahí es nada! 7 kilómetros de arena blanca en forma de media luna y aguas cristalinas. Es la Playa de Carnota

Entre las olas y la temperatura del agua, no es fácil pegarse un chapuzón ¡me quedo estalactita!

Junto a la playa, paseando sobre pasarelas de madera, podemos visitar también las dunas y las marismas de Caldebarcos, de gran valor ecológico. Los canales de las marismas suben y bajan con la marea.


Salimos de toda esta zona natural para visitar uno de los hórreos más grandes de Galicia, con casi 35 metros de longitud y 1,90 de ancho.



¡Estamos que no nos lo creemos! Después de recorrernos decenas de preciosas playas, donde es imposible meter la punta del pie sin pegar un alarido... ¡por fin hemos localizado una ideal para pegarte un "remojón"! La playa A BOCA DO RIO situada en la desembocadura del río Vadebois, a las afueras de Carnota. Hay un pequeño cartel la señaliza, aunque no es muy grande y es fácil pasárselo de largo ¡Atentos! Porque es uno de los lugares imprescindibles de toda esta zona. 

El entorno es digno de fotografiar. Dependiendo de cómo esté la marea, o podemos encontrarnos grandes piscinas de agua, o pequeños charcos ¡Por fin! ¡Al agua patos! Aunque hay que tener mucho cuidado, hay carteles que indican de las fuertes corrientes al bajar la marea.











jueves, 31 de agosto de 2017

COSTA DA MORTE: CALDEIRAS DO CASTRO (parte 2)

Como por arte de magia, se ha levantado un día precioso y caluroso. Así que, todo listo para disfrutar de una bonita tarde en uno de los tesoros mejor guardados de la Costa da Morte: 'As caldeiras do Castro'. 

El río Castro desciende escalonadamente en forma de cascada por las rocas, creando pequeñas piscinas naturales. Recibe este nombre, debido a los hoyos circulares en forma de caldero que crean las cascadas en las piedras.  


Conseguir localizar este lugar no es tarea fácil. No hay señalizaciones, quizás por ello, sea un lugar poco frecuentado. 

Desde Corcubión apenas tenemos unos 15 minutos en coche. GPS en marcha, rumbo a Couceiro (Muxía). Una vez lleguemos, lo mejor es seguir las indicaciones hacia el 'Área recreativa do Castro', donde encontraremos unas mesas y una pequeña capilla dedicada a Santo Eutel (1660). 




Una vez aparcamos, nos dirigimos hacia el edificio que está enfrente a la ermita, desde donde parte el camino a las Caldeiras. No tiene pérdida.

Enseguida oímos el sonido de las cascadas, y algún que otro grito de los valientes que se atreven a meterse en estas gélidas aguas. Tras unos metros de camino, rocas, una escalera de madera nos lleva directamente a orillas del río Castro.




En la parte más alta del río se encuentran las cascadas más grandes y donde más cubre. En la parte de abajo, pequeñas pozas y cascadas más pequeñas ideales si se va con niños. De todas formas, como no está lloviendo mucho, el agua tampoco viene con mucha fuerza. 





Solo falta coger una buena roca y a disfrutar del entorno ¡Qué maravilla!